El club se fundó en 1997, fue una escuela de fútbol con Carlos Paredes ”Palito” y Miguel Mariano “Cabeza”, ellos son los que siempre estuvieron con el club para todos lados, son los que lo encabezan. Luego se presentó la necesidad de competir, el cual fue entrar a la liga confluencia. Hubo un convenio con Valeria que en ese momento era Los Unidos y nace Pillmatun con Rafael Centurión, y José San Martin, con jugadores amateur. El club se ha ido potenciando y perfeccionando, capacitando a los entrenadores para brindar mejores entrenamientos. Palito entrenaba la escuelita que se encontraba en la calle Toschi y los jugadores que andaban más o menos bien los pasaban al espacio libre en la cancha de Miguel, que ahora es el club San Isidro.
“Nuestro objetivo es lograr hacernos fuertes en la Confluencia pero, además, que nuestros formadores sean todos muchachos que pasaron por el club”.
Durante estos años, Pillma perdió más de 200 jugadores. “El gran desafío es dejar que nos vean como una escuelita, sino como un club formador. En el corto plazo debemos dejar de ser un lugar de rebote, para volver a ser formadores de jóvenes futbolistas”.
El objetivo que se anhela es que al entrar al club con solamente lo visual ya te quieras quedar, que el trabajo de los dirigentes y entrenadores (el profesionalismo) sea el condimento.
Consideramos contar con un gimnasio, una cancha sintética, otra de césped donde se juegue oficialmente, para que los entrenamientos no se vean afectados, tener una utilería adecuada. Lo que buscamos es tener un club lo más profesional posible, que se diga” quiero jugar en Pillmatun, no solo para formarme como jugador, sino como persona”, que el chico pueda recibir todos los estímulos que el club brinda.
“Pillmatun jugo un Federal C, ascendimos a una instancia más con el club, donde jugamos la final, la cual perdimos contra el Club Cipolletti, esto fue algo histórico para el club”.